Es para nosotros un placer y un orgullo presentar el más reciente trabajo del poeta José Gruss, "DE MAR A MAR".

Nacido en Buenos Aires en 1950 y residente en Barcelona desde 1985,

editado por Círculo rojo y a la venta en librerías.

 

"Este poemario es una invitación a viajar "DE MAR A MAR". Hallarás el mundo del autor, sus sueños, llaves, magia, y respuestas. Es un desafío encontrar las claves del sentido y los sentimientos, navegar en poesía".

 

jose

Llegaron tarde,

también yo.

Se habían mezclado los lilas con los verdes,

los huesos con la falta de palabras,

mezclados en una tierra fría,

también yo.

Había cruces, por ponerles algo,

montañas de zapatos,

el imposible perdón

con el olor a cal.

Llegaron tarde, y aún más la vergüenza, la quema de banderas,

jamás llegó el olvido.

Llegué tarde.

 

Por: José Gruss

 

Cuentos

Tarde de poker

tardepoker

 

Nunca le había pasado y por eso no sabía cómo actuar ante tal situación. tampoco poseía los secretos del juego, ni era diestro en estrategias; lo único que sabía era que le hubiese gustado tener el don de retroceder en el tiempo para no haber dado ese paso. Lamentaba haber aceptado jugar con tahures expertos. Sí, fue una temeridad, pero ya no había marcha atrás.

Ante sí tenía dos opciones - retirarse o seguir -  claro, ninguna de ellas era muy halagüeña.
Con esas elucubraciones intentaba ganar tiempo,

Leer más...

Abrapalabra

Regulares e irregulares

nuncajamas

 

Un verbo es regular porque sigue un patrón, un mismo esquema. En consecuencia, es más fácil emplearlos en sus distintas formas. Los irregulares no están sujetos a una pauta o modelo, van cambiando. Por ello resulta más difícil conjugarlos correctamente y es frecuente cometer errores al emplearlos; sobre todo si el hablante es extranjero y no está familiarizado con el idioma.
Los verbos regulares son aquellos que mantienen en todas sus formas verbales su raíz y se declinan según el patrón de los verbos de 1ª, 2ª y 3ª

Leer más...

ARTÍCULOS

Cabañuelas

mariposas

Los ancianos campesinos observaban cuidadosamente los primeros días del mes de enero para pronosticar qué tiempo sería el que se disfrutaría en los próximos doce meses, para ello se basaban en indicadores como las formas de las nubes, la dirección del viento, las características del sol, la luna, las estrellas, la niebla, el rocío de la mañana, el arco iris o el granizo, además del comportamiento de los animales. Y generalmente acertaban.  

Hoy, la abalancha de información

Leer más...