chocolate a la taza

 

Ella miró la taza de chocolate que la camarera había puesto ante sí. El chocolate parecía frio, duro, distante como una roca.
    Sobre su cabeza apareció un letrero escrito con letras negras sobre fondo blanco, como en los prehistóricos cómics:
    "La cuchara romperá la superficie"
    Ella la tomó, removió un poco la bebida y creyendo que estaba a punto se la llevó a los labios. Por supuesto. Se quemó. El dolor salió disparado desde su lengua y atravesó en línea recta el corazón. Otro letrero sobre su cabeza:
    "Parecía frio"
    Ella miró de nuevo la taza, removió el chocolate otra vez, pero ya sabiendo que debía ser prudente para no hacerse daño.
    Para entretenerse construyó un barco de papel con la servilleta, lo colocó al borde de la mesa. ¿Y si navegara? ¿Si de repente zarpase?
    Esperó, esperó, esperó.
    Cuando creyó que la bebida estaba lista para entrar a su boca, supo que un buen chocolate no se toma con cuchara, sino que se bebe a sorbos. Otro letrero apareció:
    "Los máximos placeres se beben"
    El chocolate llenó su boca, invadió sus encías colándose por entre los túneles de sus dientes, resbalando debajo de su lengua en un tsunami de placer que se desbocaba por su garganta hasta caer estrepitosamente en su estómago. Otro letrero
    "Así es el placer"
    Fue lo que leyeron los demás clientes que se encontraban en la terraza sobre la imagen de una mujer que iba a bordo de un barco de papel.

 

Por: Gladys Fuentes

Cuentos

Oscuridad

oscuridad

 

Cerró los ojos, ese gesto era recurrente en él. Si se sumaran todos los segundos que lo hacía, éstos constituirían una oscuridad absoluta donde se desvanecerían todos sus delitos.

Alguien de buen corazón afirmaría que él cerraba los ojos ante la monstruosidad cometida, o quizás lo obligara su conciencia recriminatoria o su educación. Vaya uno a saber. Existen demasiados términos para justificar los actos malos de la gente buena. Leer más...

Abrapalabra

De dígrafos y otras especies...

digrafos

Como dígrafo se denomina la secuencia de dos letras que representa un solo sonido. Los dígrafos no son considerados letras, pues una letra es un grafema, es decir, un signo gráfico simple. En cambio, el dígrafo es una secuencia de grafemas o letras.

En la lengua española existen únicamente cinco dígrafos, además de las veintisiete letras del abecedario:

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ARTÍCULOS

Cría fama...

salvamtenedor

 

 Ay, si hiciésemos caso de las palabras que hemos mamado por generaciones enteras, cuántos problemas, cuantas injusticias y cuanta desigualdad hubiésemos evitado. Pero nada, cada generación es más sorda que la anterior, defecto que con la edad va disminuyendo, porque al perder el sentido del oído físico, ese que está dentro de nuestra oreja, desarrollamos el sentido común, 

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