chocolate a la taza

 

Ella miró la taza de chocolate que la camarera había puesto ante sí. El chocolate parecía frio, duro, distante como una roca.
    Sobre su cabeza apareció un letrero escrito con letras negras sobre fondo blanco, como en los prehistóricos cómics:
    "La cuchara romperá la superficie"
    Ella la tomó, removió un poco la bebida y creyendo que estaba a punto se la llevó a los labios. Por supuesto. Se quemó. El dolor salió disparado desde su lengua y atravesó en línea recta el corazón. Otro letrero sobre su cabeza:
    "Parecía frio"
    Ella miró de nuevo la taza, removió el chocolate otra vez, pero ya sabiendo que debía ser prudente para no hacerse daño.
    Para entretenerse construyó un barco de papel con la servilleta, lo colocó al borde de la mesa. ¿Y si navegara? ¿Si de repente zarpase?
    Esperó, esperó, esperó.
    Cuando creyó que la bebida estaba lista para entrar a su boca, supo que un buen chocolate no se toma con cuchara, sino que se bebe a sorbos. Otro letrero apareció:
    "Los máximos placeres se beben"
    El chocolate llenó su boca, invadió sus encías colándose por entre los túneles de sus dientes, resbalando debajo de su lengua en un tsunami de placer que se desbocaba por su garganta hasta caer estrepitosamente en su estómago. Otro letrero
    "Así es el placer"
    Fue lo que leyeron los demás clientes que se encontraban en la terraza sobre la imagen de una mujer que iba a bordo de un barco de papel.

 

Por: Gladys Fuentes

Cuentos

Amigos

amigos2

Eramos cinco, tres chicas y dos chicos. Todos vivíamos cerca, bueno, en el mismo barrio. No recuerdo cómo nos hicimos amigos, ni quien se acercó primero; una de las imágenes más antiguas de nuestro grupo retrata una noche iluminada por una luna casi llena colgando del cielo.

Estábamos bebiendo ron - nunca lo había probado - y me gustaba ese sabor amargo y el hielo deshaciéndose en mi boca.

Leer más...

Abrapalabra

Lugares comunes

lugares comunes

 

Hablar es un acto involuntario que nos desnuda ante nuestro interlocutor sin darnos cuenta y lo hacemos de manera involuntaria delatando nuestros orígenes, la educación que recibimos, la que olvidamos, pero sobre todo, la época que vivimos y en esta época de sobre carga de comunicación, vemos que a veces, nuestro interlocutor en vez de hablar saca a relucir los titulares que ha leído de los diarios o de las redes sociales.

Leer más...

ARTÍCULOS

Mal educados virtuales


malhablados

Al emprender el viaje virtual cada mañana de todos los días de su vida, el lector siempre se tropieza con los foros. No importa si se es una persona juiciosa, inteligente, selectiva, precavida y objetiva con los contenidos de internet. La escena es calcada de la anterior y ésta a su vez de la anterior, etc.; se leen los titulares, se hace click en lo que interesa, empezando quizás por las noticias locales, luego las nacionales, después las internacionales, el orden no altera el resultado,

 

 

Leer más...