Cuando se nos escapa una frase hiriente a un amigo, o un comentario fuera de lugar en una importante reunión de negocios o delante de alguien a queremos impresionar, quedamos bloqueados, sentimos que hemos metido la pata y nos afanamos en disculparnos, aunque en realidad lo que más nos gustaría sería poder borrar ese instante.
Te suena ¿no?
¿Por qué no lo hacemos en nuestra comunicación escrita?,  por qué en nuestra mente saltan enseguida frases justificatorias como no se va a dar cuenta, o leerá tan de prisa que no importa, o pensará que fue un error al teclear… que lejos quedaron los años en que un profesor corregía con tinta roja nuestros errores.
Eso tren ya salió, y nosotros no deberíamos permitirnos ese tipo de equivocaciones, ni permitírselo a quienes nos rodean, porque el lenguaje forma parte de nuestra vida, así que ganaríamos mucho en lo personal y en nuestra comunicación con los demás, si fuésemos más críticos con nosotros y con los medios de comunicación, televisiones, periódicos y otras fuentes de información (internet, mensajería instantánea) donde las patadas a las reglas gramaticales se suceden sin parar.
Por gramática solemos entender al conjunto de reglas y principios que gobiernan el uso de las lenguas y la utilización de palabras dentro de la oración. La gramática prescriptiva tiene como objetivo desaconsejar el uso de determinadas construcciones no estandarizadas y, aunque su importancia haya disminuido dentro de la lingüística, no es tan extraño que sigamos cometiendo equivocaciones que, especialmente en el lenguaje escrito, pueden dañar nuestra imagen.
He aquí algunas recomendaciones que hemos seleccionado para el presente artículo:

Plural para siglas:

Las siglas, creadas mediante la adición de las iniciales de varias palabras, no añaden una “s”, ni siquiera en el caso de que provengan del inglés. El plural se mantiene invariable en la lengua escrita, por lo que se debe escribir “CD” o “BOE”. Sin embargo, si las siglas se convierten en nombres comunes (como es el caso de “ovni”), es correcta la variación en plural, y la palabra ha de escribirse en letras minúsculas: "ovnis".

El yo primero o en segundo lugar

Nunca se debe anteponer el pronombre de la primera persona en una enumeración. Se trata de una cuestión más de cortesía que gramatical. Así pues, demos preferencia a nuestros amigos si no queremos parecer poco elegantes.

Hablando de magnitudes

“¿Qué cuesta eso?” o “¿cuánto cuesta eso?”
A pesar de que la utilización del “¿qué cuesta?” (o “cuánto vale” o “cuánto pesa”, es decir, verbos que expresan magnitudes) esté más o menos extendida en un registro coloquial, es preferible utilizar “cuánto”. Sin embargo, cuando a dicho interrogativo le sigue un sustantivo, como es el caso de “¿qué distancia hay…?”, se considera válido. Las construcciones de preposición e interrogativo que aparecen en oraciones como “¿qué vas, a tu casa?” son coloquiales, propias de la lengua hablada, y por lo tanto no deben reproducirse por escrito.

“En cuyo caso”:  es ¿correcto o incorrecto?
La búsqueda de “en cuyo caso” en la red devuelve casi 60 millones de resultados, todos ellos incorrectos: el volumen recuerda que “cuyo” es un determinante que se caracteriza por aportar un significado posesivo, un matiz que no tiene lugar en dicha construcción. Es preferible utilizar alternativas como “en tal caso” o “en ese caso”.

¿“Delante de mí” o “delante mío”?
Una de las dudas más frecuentes, ya que ambas estructuras parecen semejantes. Sin embargo, “delante” es un adverbio, una clase de palabra que no puede combinarse con determinantes, por lo que la fórmula “delante mío” es incorrecta. Sin embargo, “alrededor nuestro” sí está permitido, puesto que la palabra “alrededor” puede ser tanto un adverbio como un sustantivo.

“Mi Carlos también cocina bastante bien”
Sabemos a la perfección que fórmulas como “la Patricia” o “el José” resultan vulgares, pero dudamos cuando se trata de un posesivo. Es también incorrecto.
Ahora cantidades

¿“Veintipico” o “Veinte y pico”?
Un caso bastante peculiar. Si bien en el caso del numeral veinte se admiten ambas variantes, a partir de los treinta, se recomienda la forma escrita en varias palabras, es decir, “treinta y pico”.

¿“Zapatillas de lo más bonito” o “zapatillas de lo más bonitas”?
La lógica podría inclinarnos hacia la segunda opción, puesto que en ella el adjetivo “bonitas” concuerda en género y número con el sustantivo “zapatillas”, pero la Nueva Gramática de la Lengua Española considera que la variante no concordada (“de lo más bonito”) es más formal. Como explica el manual, también existe un matiz de significado: la variante concordada se aplica únicamente a las zapatillas, mientras que en el caso de la no concordada el adjetivo se utiliza en grado máximo.

“A día de hoy”: ¿correcto o incorrecto?
El volumen del Instituto Cervantes acusa directamente a los lenguajes periodístico, político y administrativo de extender este uso importado del francés. ¿Para qué calcar “aujourd‘hui” si podemos utilizar fórmulas como “hoy por hoy”, “hoy en día”, “en la actualidad” o, simplemente, “hoy”?

¿“Cuando menos” o “cuanto menos”?
Dos construcciones que conducen a la confusión. “Cuando menos” significa “como mínimo”, mientras que “cuanto menos” puede ser una locución conjuntiva que signifique “con mayor motivo” o una locución determinativa que equivalga a “si menos”. En resumidas cuentas: es incorrecto decir “su respuesta fue, cuanto menos, inapropiada”, mientras que es válida la fórmula “cuanto más duermo, más sueño tengo”.

Hasta aquí algunas recomendaciones que pueden serles útiles, sabemos que se nos quedan en el tintero muchísimas más, por eso los invitamos a comunicarnos todas las que ustedes consideren necesarias… serán publicadas aquí en orden de llegada.

Un saludo cordial,

La Dirección.

Cuentos

A la mesa

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¿Quién les abrió la puerta? ¿Quién los invitó? Ella estaba en su casa, rodeada de las cosas que tenían su huella, empapada de sus olores más queridos, invadida de aromas cotidianos y placenteros, días saliendo por las ventanas limpios, alegres y juguetones.
Y mira por donde, hoy que se había levantado en medio de la misma tibia atmósfera de su vida, hoy que el mundo no tenía aristas, ni picos que rasgaran la piel, ni cuchillos a los que esquivar va y le pasa eso.
Puso la mesa, como siempre, mantel, platos, cubiertos, vasos, ensaladera, flores y comida humeante llenaban el lienzo de su bodegón mesa familiar vista en escorzo, en el que podemos agregar una luz diluida al modo renacentista proveniente de un balcón con las cortinas entreabiertas a una tarde que se deshace más allá de nuestra visión.

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Abrapalabra

Diéresis

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En notas al margen, retomamos la definición de ortografía como preámbulo a nuestro artículo de este mes para resaltar la importancia de escribir adecuadamente y, quizás lo más importante, que los receptores de nuestras palabras nos entiendan en la verdadera dimensión que les damos.
La ortografía es el conjunto de reglas que determinan la forma correcta en que se debe escribir una lengua. Así, pues, es la parte de la gramática que tiene como función homogeneizar los principios que rigen la escritura de una lengua y, en consecuencia, la que permite que las palabras de una lengua puedan ser efectivamente descifradas y entendidas. La ortografía es fundamental para mantener la unidad lingüística de un idioma.
Veamos algunos signos, sus definiciones y usos correctos:

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ARTÍCULOS

La próxima vez lo hará mejor.

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Recuerde un día negro, de esos en que hasta las fuerzas extraterrestres se ensañan contra nuestra frágil humanidad, apaleándonos el ego hasta hacernos sentir los seres más miserables que jamás hayan existido sobre la tierra.
Imagínese el rencor, el odio, la desesperación que podemos llegar a sentir los días en que todo nos sale mal pero, de repente, en el lugar menos pensado, alguien se acerca a nosotros, nos da un golpecito en la espalda y nos suelta con la mayor naturalidad: No se preocupe, la próxima vez lo hará mejor.
No es ficción, en el mundo existen personas de naturaleza buena y quizás más cerca de lo que nosotros creemos. Nos pasamos las veinticuatro horas quejándonos porque todo anda mal en el país, porque no encontramos soluciones, ni siquiera esperanzas

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