salvamtenedor

 

 Ay, si hiciésemos caso de las palabras que hemos mamado por generaciones enteras, cuántos problemas, cuantas injusticias y cuanta desigualdad hubiésemos evitado. Pero nada, cada generación es más sorda que la anterior, defecto que con la edad va disminuyendo, porque al perder el sentido del oído físico, ese que está dentro de nuestra oreja, desarrollamos el sentido común, 

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Recuerde un día negro, de esos en que hasta las fuerzas extraterrestres se ensañan contra nuestra frágil humanidad, apaleándonos el ego hasta hacernos sentir los seres más miserables que jamás hayan existido sobre la tierra.
Imagínese el rencor, el odio, la desesperación que podemos llegar a sentir los días en que todo nos sale mal pero, de repente, en el lugar menos pensado, alguien se acerca a nosotros, nos da un golpecito en la espalda y nos suelta con la mayor naturalidad: No se preocupe, la próxima vez lo hará mejor.
No es ficción, en el mundo existen personas de naturaleza buena y quizás más cerca de lo que nosotros creemos. Nos pasamos las veinticuatro horas quejándonos porque todo anda mal en el país, porque no encontramos soluciones, ni siquiera esperanzas

 

ciudades

 

En un área de una ciudad, cuyo nombre no quiero decir, se encuentra una casa rodeada de un jardín con rosas amarillas. A la entrada, un pequeño sendero conduce a una puerta de madera, en la que encontramos una vieja campana que cumple las funciones de timbre. En la planta inferior un gran salón comedor, con un gran ventanal en el que hay unas cortinas tejidas a crochet; hay solo dos sofás, una mesa de centro y una silla donde la abuela se sentaba todas las tardes con un libro en la mano.
Avanzando por un pasillo estrecho se llega a la cocina, una gran cocina con una mesa de madera negra donde la abuela ponía dos tazones de leche y una lata de galletas caseras justo cuando mi hermano y yo llegábamos del colegio.

sarten

 

Cada cierto tiempo los "diarios" inundan el mercado editorial con gran éxito y esto es precisamente lo que está sucediendo en estos momentos, agotado ya el filón de las grandes sagas, los estantes de las librerías están abarrotados de diarios personales de todos los pelajes y colores para todos los gustos. Desde los recovecos más íntimos de seres excepcionales en su campo hasta los calzoncillos de algunos deportistas. ¿Pero que diferencia hay entre lo que cuenta un diario y lo que denominamos chisme?

mariposas

Los ancianos campesinos observaban cuidadosamente los primeros días del mes de enero para pronosticar qué tiempo sería el que se disfrutaría en los próximos doce meses, para ello se basaban en indicadores como las formas de las nubes, la dirección del viento, las características del sol, la luna, las estrellas, la niebla, el rocío de la mañana, el arco iris o el granizo, además del comportamiento de los animales. Y generalmente acertaban.  

Hoy, la abalancha de información

Cuentos

Oscuridad

oscuridad

 

Cerró los ojos, ese gesto era recurrente en él. Si se sumaran todos los segundos que lo hacía, éstos constituirían una oscuridad absoluta donde se desvanecerían todos sus delitos.

Alguien de buen corazón afirmaría que él cerraba los ojos ante la monstruosidad cometida, o quizás lo obligara su conciencia recriminatoria o su educación. Vaya uno a saber. Existen demasiados términos para justificar los actos malos de la gente buena. Leer más...

Abrapalabra

De dígrafos y otras especies...

digrafos

Como dígrafo se denomina la secuencia de dos letras que representa un solo sonido. Los dígrafos no son considerados letras, pues una letra es un grafema, es decir, un signo gráfico simple. En cambio, el dígrafo es una secuencia de grafemas o letras.

En la lengua española existen únicamente cinco dígrafos, además de las veintisiete letras del abecedario:

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ARTÍCULOS

Cría fama...

salvamtenedor

 

 Ay, si hiciésemos caso de las palabras que hemos mamado por generaciones enteras, cuántos problemas, cuantas injusticias y cuanta desigualdad hubiésemos evitado. Pero nada, cada generación es más sorda que la anterior, defecto que con la edad va disminuyendo, porque al perder el sentido del oído físico, ese que está dentro de nuestra oreja, desarrollamos el sentido común, 

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